Copas para beber vino a caballo (馬上杯)
Llamadas en japonés “bayoojai” 馬上杯 (caballo+encima+copa,
recipiente),
en chino “mǎshàng bēi” 马上杯 y copa
pie alto (stem cup 高足杯) y cuenco pie alto (stem bowl 高足碗)
en inglés. No son un tipo único de pieza, sino
que forman una familia tipológica muy común en la época Yuan 元 (1271-1368. En
japonés, Guen), cuando se empiezan
a fabricar. Hay consenso académico en que su forma viene de las copas de oro o
plata que, antes del siglo XIII, usaban las élites mongolas nómadas ecuestres y
que se llevaban atadas a la cintura del jinete o al equipo del caballo.
A día de hoy no se puede
decir exactamente dónde han nacido. Recipientes con pie alto para ofrenda de
alimentos o bebidas ya existían en el Neolítico (Cultura Dawenkou, 4500-2700 a. C.). En la época Zhou 周 (1046 y 256 a.C) los
abundantes hornos del Norte (Chifeng 赤峰市, Lindong
林東窯 y otros) los desarrollan quizás con la idea de elevar su contenido, para jerarquizar o
simplemente para levantarlos del suelo, pero no existía este tipo de
copa con diseño ergonómico adaptado a jinetes para sostenerlas fácilmente y
consumir alcohol, evitando derrames, sin apearse del caballo. Copa ancha y abierta sobre un pie alto hueco
diseñados algunos con anillos o relieves para evitar deslizamientos de la mano.
La dinastía china Shong (宋朝, 960-1279) acaba
de sucumbir ante el ataque de los mongoles de la Yuan, y es el ceramista chino
quien las hace en porcelana. Las primeras van decoradas con azul cobalto y
blanco. Este es el inicio de los “bayoojai” en cerámica.
El primer
momento de asimilación es en la dinastía Yuan. Los “bayoojai” se popularizan
durante el periodo Yongle 永楽 (1403-1424)
de
la época Ming 大明 (1368-1644) y los hacen con
porcelana Blanco Dulce (tiene entrada en
este blog. Algunas fuentes la llaman Blanco Imperial), decoraciones azul cobalto y blanco, rojo de cobre (“yuurico” 釉裏紅,esmalte+debajo+rojo. Tiene entrada en este blog), y otros con decoraciones incisas. Son piezas poco refinadas, de
aspecto pesado y de forma aún próxima al prototipo metálico. Hechos de una
porcelana con impurezas, grano grueso, ligeramente grisácea. La parte superior,
la copa propiamente, es mas ancha que alta, abierta. El pie alto sigue la
tradición china y convierte el “bayoojai” en una copa prestigiosa aunque
todavía es un tallo robusto, relativamente corto y queda sin retornear o con el
corte visible e incluso el anillo puede ser irregular. No hay transición entre
ambas partes. La cocción no ha sido homogénea. Su esmalte, poco uniforme, es un
blanco ligeramente azulado. El óxido de cobalto empleado para su decoración, de
origen persa, resulta casi negro, un bronqueras poco controlable
que reacciona durante la cocción expandiéndose ligeramente: sangra, sus bordes
no están definidos, se desborda y forma halos desvaneciéndose poco a poco hacia
afuera del trazo original. El abundante hierro y a veces manganeso que contiene
favorece esa difusión, pero a pesar de eso les resulta vivo y espontáneo y
forma motivos decorativos grandes y enérgicos, aunque poco organizados. La
estética cortesana no tardará en refinar las técnicas y las formas.
A principios de la época Ming, concretamente en
el lapso comprendido durante los periodos Yongle 永楽 (1403-1424, Eiracu), Hongxi 洪煕 (1425, Cooqui) y Xuande 宣徳 (1426-1435 Séntocu) los
“bayoojai” se empiezan a trabajar en
los talleres imperiales de Jingdezhen, principal centro
productor, y sus formas se vuelven elegantes, menos angulosas, con altura y diámetro
más equilibrados. El pie de las copas es más alto y esbelto, con mejor
verticalidad, casi siempre retorneados y limpios. La pasta es porcelana
compacta y fina, blanco puro, limpia, translúcida. Hay mejor control de
temperatura y atmósfera. Y el esmalte es uniforme, bien cocido y con viscosidad
controlada.
El azul intenso de la Yuan dura hasta principios
de la Ming porque el ceramista chino ha venido desarrollando métodos de lavado
y decantación de su cobalto local (yacimientos en las regiones Yunnan son quizás
los más importante, también en Jiangxi, Zhejiang y Guangdong, antigua Canton), lo acaba
refinando mejor que el persa, y aprende a mezclar uno con otro para obtener el
efecto deseado. El importado es intensamente profundo pero inestable y los
locales son menos vibrantes pero mas limpios. Fuentes de finales de la época Ming
citan 5 categorías de óxido de cobalto que constituyen su secuencia evolutiva y parece que es a mediados del
periodo del emperador Chenghuá 成化 (1465–1487) cuando el horno oficial adopta el
llamado históricamente “pingdeng qing”
(平等青 uniforme, equilibrado+azul). “Jeitoshei” en
japonés), una
mezcla de cobaltos, muy estable como indica el significado de los canyis de su
nombre.
Y
es también en la Ming cuando se consolida una iconografía decorativa para las
piezas destinadas a la corte imperial: dragones de cinco garras, ave fénix,
nubes y montañas, llamas sagradas, lotos, peonías, ocho tesoros budistas; y
esto en composiciones rigurosas, elegantes, simétricas con distribución
equilibrada del espacio y dominio del vacío, de líneas
nítidas en las que casi desaparece el sangrado y con un azul más uniforme y
pulcro.
En las épocas Ming y Qing 大淸 (1644-1912) los “bayoojai” se usan para rituales budistas o ceremoniales y poco a poco van perdiendo su relación ecuestre. La Qing riza el rizo: piezas de aspecto casi industrial, más altas y delgadas. Pie o tallo muy estilizado y a veces excesivamente decorado. Bases perfectamente terminadas. La pasta es sumamente fina y sonora, y el esmalte vítreo. Con gran variedad de decoraciones detallistas. Los hornos de Jingdezhen y la elegante corte china han hecho ya una reinterpretación de una forma extranjera y la han convertido en una pieza clásica, sofisticada, totalmente china y que no recuerda al jinete mongol.
Interior de la pieza de cabecera. Dinastía Qing, 1736-1795. Talleres imperiales de Jingdezhen. El esmalte es apenas azulado y al acumularse en las incisiones de la decoración acentúa su tonalidad. Altura 9,6 boca 14,8 cm.
Base de la pieza anterior.



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